Por primera vez se han reunido algunas de las principales instituciones culturales de Madrid y Barcelona en una cita impulsada por Turisme Barcelona y el Círculo de Bellas Artes (CBA). Tras un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de la noche del pasado domingo en Adamuz, este martes se ha desarrollado una jornada que ha tenido como objetivo que Madrid conozca la oferta cultural de la capital de Cataluña. Han participado del diálogo instituciones de renombre como el Palau de la Música Catalana, l’Auditori, el Gran Teatre del Liceu, el MACBA, la Fundació Joan Miró, el Museo Picasso, el Museo Tàpies, el Museu Nacional de Catalunya, La Pedrera o el Colegio de Arquitectos de Catalunya, junto a iniciativas como LOOP y el Barcelona Art Gallery Weekend. Desde Madrid han asistido representantes del Teatro Real, la Escuela de Música Reina Sofía, la Filarmónica de Madrid, La Casa Encendida, Fundación MAPFRE y Arte Madrid.Juan Miguel Hernández León, presidente del Círculo de Bellas Artes, adelantaba a eso de las diez de la mañana lo que sería el orden del día: “Se va a hablar de la cultura como motor de la ciudad, del progreso y la reflexión”. Al mismo tiempo, ha advertido de la necesidad de potenciar pero también controlar el turismo —reflexión compartida por otros ponentes—, que, en exceso, puede ser “un veneno”. Jordi Clos, presidente de Turisme de Barcelona, ha destacado la importancia de la alianza entre ambas ciudades y sus instituciones culturales para mejorar el perfil de los visitantes, proyectarse internacionalmente, aumentar los ingresos y compartir los proyectos culturales y turísticos. De esta manera, dos ciudades que podían verse como una competencia deben “cooperar de forma activa para que quienes son de afuera conozcan el potencial de ambas”. En la conversación en torno a la música, las tres principales instituciones barcelonesas —el Palau, el Liceu y l’Auditori— han presentado su trabajo colaborativo en Barcelona Obertura, una alianza desde la que coordinan la programación y la comunicación de sus actividades para lograr una coherencia en su oferta cultural. Ramón Agenjo, presidente de la iniciativa, ha recordado: “Hace unos años decidimos que Barcelona se podía poner en el mapa de la música del mundo”. Valentí Oviedo, director general del Liceu, ha asegurado que no hay competencia entre las tres instituciones, sino un espíritu de colaboración. Muestra de ello son, por ejemplo, los dos conciertos que organizaron el 9 y 10 de julio pasados en la Playa de San Sebastián ante 30.000 personas.Concierto de música clásica en la playa de Sant Sebastià en julio de 2025 por iniciativa de Barcelona Obertura.Albert GarciaJoan Oller, director general del Palau, ha señalado que Barcelona no es suficientemente reconocida por la música, lo que fue fundamental al momento de formar la colaboración: “Muchos visitan el Palau por ser un monumento y no por los conciertos”. En un momento de humor y complicidad entre los tres directivos, han bromeado con que Rosalía ha estado en el Palau y en el Auditorio, a lo que Oviedo ha respondido: “Rosalía no ha cantado en el Liceu, aprovecho para hacerle un llamamiento”.Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real, ha reaccionado a la intervención barcelonesa y ha celebrado “la tradición ininterrumpida del Liceu, que no tiene nadie más en todo España”. Julia Sánchez Abeal, CEO de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, se ha sumado a las palabras para valorar las alianzas que ha tenido la institución que ella dirige con la capital catalana, por ejemplo, cuando sus estudiantes dan conciertos allí. “No es competencia, es colaboración”, ha aclarado, porque “el talento no entiende límites ni fronteras”, y ha invitado a hacer una “narrativa conjunta” hacia el extranjero. En su intervención, el director artístico del Círculo de Cámara del CBA, Antonio Moral, ha asegurado que envidia de Barcelona el que haya un relato conjunto entre los espacios culturales y las administraciones, a diferencia de Madrid: “El Ayuntamiento de Barcelona está jugando un papel fundamental”, mientras que en Madrid cada institución va por su propio carril. En el ámbito de las artes, las ponencias se han centrado en los museos de autor, la arquitectura y el arte contemporáneo en Barcelona. En la conversación han participado Marko Daniel, director de la Fundación Miró; Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso de Barcelona; e Inma Prieto, directora del Museo Tàpies. Guim Costa, decano del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, ha destacado que “Barcelona siempre ha sido un laboratorio urbanístico y arquitectónico” y ha valorado la inversión privada en las obras hoy destacan en la ciudad. “La gente quiere venir a Barcelona por su arquitectura que ha trascendido Cataluña, España y Europa”, ha dicho en el marco de un año importante, con el centenario de la muerte de Gaudí y los 150 años de la de Cerdá, que coinciden con la Capital Mundial de Arquitectura 2026, que se celebrará en la ciudad. Marta Lacambra, directora General de la Fundación Catalunya La Pedrera, ha apostado por “la arquitectura de la colaboración” y ha hecho un llamado a que Barcelona “no puede seguir no mirando lo que está haciendo Madrid”. Pepe Serra, director del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), ha reconocido que ellos ya mantienen una gran colaboración con los grandes museos del país y ha subrayado el entusiasmo que le despiertan los trabajos de ampliación del museo, que, lamenta, no ha logrado ser valorado como corresponde en el panorama barcelonés. El directivo ha aprovechado la ocasión para también bromear con que Rosalía hizo la presentación de su disco LUX en las inmediaciones del MNAC. Presentación del disco ‘Lux’ de Rosalía en el Museu Nacional d’Art de Catalunya.Noah Dillon. (EFE)Valerio Rocco, director el Círculo de Bellas Artes, ha valorado también las intenciones de las administraciones de Barcelona —autonómicas y locales— de potenciar la cultura “en sintonía”, lo que en Madrid “no existe”: “Yo no percibo una clara sintonía, un proyecto común, un lineamiento u objetivos claros”, ha dicho, entre los gobiernos populares de Almeida y Ayuso con las instituciones culturales madrileñas. Hacia el término de la jornada han surgido diferentes ideas de colaboración. Por ejemplo, desde La Casa Encendida imaginan un intercambio de experiencia entre los trabajadores de los centros barceloneses y madrileños, mientras que Rocco, del CBA, ha propuesto que iniciativas como el Festival de las Ideas tejan puentes con proyectos como la Bienal del Pensamiento. El cierre estuvo a cargo de Mateu Hernández, director de Turismo de Barcelona, quien desplegó el cartel del Barcelona Art Scene con la oferta cultural de la ciudad para el primer semestre de este año, donde destacan 70 actividades entre exposiciones, conciertos y festivales. 2026 también será el año del Gran Depart del Tour de Francia y el final de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, que se espera inaugurar el 10 de junio con la visita del Papa León XIV. La invitación a los madrileños de plegarse quedó hecha por parte de Hernández: “Debería ser habitual que Madrid y Barcelona se encuentren”. Tras lamentar los años que han mantenido a las dos grandes ciudades separadas, ha asegurado que se ha cumplido un deseo: “Soñábamos con que esto pasara”.

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