La victoria del Real Madrid este martes contra el Mónaco (6-1) en la Champions sirvió para rebajar mucho la tensión entre el público del Bernabéu y los futbolistas que habían recibido pitos el sábado pasado. El ambiente se calmó mucho con Vinicius, el más señalado, y también con Jude Bellingham, el segundo mayor objetivo del enfado de la grada. Después de que el brasileño marcara el quinto, el inglés anotó el sexto después de un gran regate que dejó sentado al portero, y lo celebró fingiendo que bebía de manera copiosa. Y riéndose: “Era una broma a los aficionados y a la gente que dice lo que quiere”, explicó después del partido en una breve entrevista en TNT Sports, una de las cadenas con derechos de retransmisión de los partidos de la Copa de Europa en el Reino Unido y Brasil.Las últimas semanas se habían extendido en las redes sociales insistentes rumores que apuntaban a una presunta tendencia del jugador hacia la vida nocturna madrileña. “Yo sé la verdad. Sé lo que pasa de verdad en mi vida personal. Sé lo que le doy al juego, lo que doy en los partidos y lo que intento darle al equipo”, aseguró.Bellingham lamentó la difusión de esos rumores que tuvieron cierta influencia en el descontento del Bernabéu con él el sábado, pese a que insiste en que no tienen nada que ver con la realidad: “Mucha gente dice muchas cosas. Parece que hoy en día cualquiera puede ponerse delante de una cámara y decir lo que quiera. Y todo el mundo simplemente les cree, sin ninguna prueba. Creo que hay dos maneras de tomárselo. Puedes llorar y quejarte, o simplemente seguirles el juego y disfrutarlo”, dijo. “Todo el ruido de fuera en realidad no importa, pero está bien tomárselo un poco a broma”.

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