
Hay un fútbol real y un fútbol imaginario. El fútbol imaginario carbura en la mente de algunos hombres, normalmente entrenadores, con o sin título. El fútbol real es aquello que resulta cuando rueda la pelota y se produce el contraste inevitable con un adversario que, fatalidad, también imagina cosas. Este sábado en el Martínez Valero, se impuso la dura realidad, como casi siempre. Antes del cuarto de hora de partido el Villarreal se imponía por 0-2 ante un Elche desorientado, seguro de su poderosa condición de local después de cumplir casi media temporada invicto en su campo. El resultado final, 1-3, afirma al Villarreal en el tercer puesto de la clasificación y lo aproxima a un objetivo que no tiene precedentes en la historia del club: participar en dos Champions consecutivas.
1
Iñaki Peña, Victor Chust, Pedro Bigas, David Affengruber (Bambo Diaby, min. 60), Germán Valera, Aleix Febas, Álvaro Núñez (Josan, min. 78), Marc Aguado (Grady Diangana, min. 70), Martim Neto (Rodrigo Mendoza, min. 78), Rafa Mir (Adam El Mokhtari, min. 78) y Álvaro Rodríguez
3
Luiz Júnior, Alfonso Pedraza, Pau Navarro, Rafa Marín, Santiago Mouriño (Juan Foyth, min. 79), Santi Comesaña, Dani Parejo (Carlos Macià, min. 75), Alberto Moleiro, Nicolas Pépé (Sergi Cardona, min. 67), Georges Mikautadze (Tani Oluwaseyi, min. 75) y Ayoze Pérez (Gerard Moreno, min. 66)
Goles
0-1 min. 6: Alberto Moleiro. 0-2 min. 12: Georges Mikautadze. 1-2 min. 29: Martim Carvalho Neto. 1-3 min. 82: Alfonso Pedraza
Arbitro Isidro Díaz de Mera Escuderos
Tarjetas amarillas
Ayoze Pérez (min. 38), Germán Valera (min. 49), Bigas (min. 65), Comesaña (min. 65), Aleix Febas (min. 65), Sergi Cardona (min. 87)
“La idea era tener el balón”, dijo Pedro Bigas, después del desenlace; “la clave estuvo en los primeros diez minutos, en donde estuvimos imprecisos en pases que no solemos fallar”. Eder Sarabia, técnico del Elche, imaginó que sus jugadores tendrían el balón. Marcelino imaginó que se los robaría. Cuando los centrales del Elche intentaron encontrar a sus pivotes Febas y Aguado, se encontraron conque darles la pelota resultaría una temeridad ya que los pases deberían atravesar franjas patrulladas por Ayoze, Mikautadze, Parejo y Comesaña. Conclusión: el Elche se ahogó o lanzó en largo. Los balones se dividieron. En las disputas prevaleció el rival. Pasados cinco minutos, Ayoze cuerpeó al soñador Febas, jugó con Mikautadze, y el georgiano coordinó su entrega con el hermoso desmarque de Moleiro. El canario entró desde la izquierda y definió de tiro cruzado con la izquierda.El Elche no había salido de su estupor cuando Luiz Júnior sacó de portería, Álvaro Núñez lo disputó con Pedraza, y el residuo cayó en poder de Mikautadze, que lo convirtió en oro molido. El georgiano, tantas veces indiferente a jugadas en las que puede participar, compareció atento a todo esta vez. De su asociación con Pépé, brillante para intercambiarle la posición, surgió el 0-2. La respuesta del Elche —una embestida y el 1-2 más o menos accidental de Neto desde el borde del área— tuvo mucho de ilusorio.Si el Elche se creció al final de la primera parte y en el inicio de la segunda fue porque el Villarreal lo dejó hacer. Replegado en su campo, el equipo de Marcelino administró la resistencia con los cambios. Cuando Parejo se agotó entraron Cardona y Foyth, y cuando Mikautadze y Ayoze perdieron frescura ingresaron Tani y Gerard Moreno para aprovechar el juego largo. El Elche se mostró tan impotente para generar situaciones en el área contraria como para evitar que se las crearan en cantidades insufribles. Marcó Pedraza por primera vez desde 2023. Hizo el 1-3. Pudo hacerlo Ayoze, Mikautadze o Comesaña. El Villarreal controló el partido con la misma placidez conque Marcelino contempló los acontecimientos desde el primer minuto. Sentado en el banquillo, el técnico asturiano no dejó de sonreír.
