En el Tribunal Superior de Londres (Reino Unido) se celebra desde el pasado lunes 19 de enero uno de sus juicios más mediáticos: la causa de Enrique de Inglaterra y otras seis personalidades británicas, entre ellas Elton John, contra el grupo de prensa Associated Newspapers Limited, editor del Daily Mail y el Mail on Sunday. Le acusan de publicar informaciones conseguidas por métodos ilícitos entre 1993 y 2018. Se espera que el proceso judicial dure unas nueve semanas y, aunque en un principio la declaración como testigo del príncipe se esperaba para este jueves, finalmente ha tenido lugar este miércoles 21 de enero, después de que, según The Telegraph, Antony White, abogado del grupo, dedicara solo 75 minutos a abrir su caso, en lugar del día y medio programado.El hijo menor de Carlos III llegó al Reino Unido desde California el pasado domingo por la tarde para acudir al primer día del juicio, cuando se le vio durante su llegada a la corte saludando a la prensa, aparentemente tranquilo. El martes volvió a asistir, y este miércoles ha accedido al tribunal por una puerta lateral, en la que de nuevo le esperaban numerosos periodistas. Desde ahí ha llegado a la sala 76, donde ha prestado su testimonio. Según Reuters, al ser preguntado sobre cómo deseaba que se dirigieran a él durante la audiencia, Enrique de Inglaterra ha respondido: “Igual que la última vez”, en referencia a su anterior comparecencia ante el Tribunal Superior en 2023, cuando se dirigieron a él como “príncipe”. Entonces se convirtió en el primer miembro de la realeza en 130 años en testificar ante el tribunal durante otra de sus demandas contra la prensa. Más informaciónTras un receso debido a un problema técnico en la corte, el príncipe ha testificado. En su declaración, ha dicho ante el Tribunal Superior de Londres que las normas de la monarquía británica le impidieron demandar antes a la prensa por la intromisión ilícita en su vida privada, que ahora denuncia: “Como miembro de la institución, la política era nunca quejarse, nunca dar explicaciones”, ha asegurado. El duque de Sussex ha explicado ante el juez Matthew Nicklin que empezó a tomar medidas legales contra varios grupos mediáticos en 2019, después de que su esposa, Meghan Markle —con quien ahora vive en Estados Unidos—, lo hiciera también contra el grupo editor por publicar una carta confidencial que le había enviado a su padre. Negó además la afirmación del abogado de la defensa, Antony White, de que su círculo social era “poroso” y facilitaba a propósito noticias a las periodistas Rebecca English y Katie Nicholl, autoras de la mayoría de artículos en disputa, un total de 14, publicados entre 2001 y 2013.Según su testimonio, el tipo de información que aparecía en esos textos “no eran cosas que hubiera comentado con cualquier amigo”, poniendo como ejemplo las conversaciones con su hermano, el príncipe Guillermo, sobre su madre, la princesa Diana; así como planes para encontrarse con su expareja Chelsy Davy o la propuesta de su antigua niñera, Tiggy Legge-Bourke, de nombrarle padrino de su hijo. La BBC informa además de que Enrique de Inglaterra ha asegurado que un corresponsal del Mail on Sunday “aparecía en lugares donde nadie podía saber dónde estaba”. Y ha añadido: “Parecía un acoso total y una vigilancia constante”.El príncipe Enrique de Inglaterra, a su llegada a la corte por el juicio contra el grupo editor del ‘Daily Mail’, el 21 de enero de 2026. ANDY RAIN (EFE)En un momento de la vista, el juez ha explicado a Enrique de Inglaterra que no era su papel rebatir cada alegación del abogado de la parte contraria —siendo esto algo que posteriormente haría su propio abogado—, sino limitarse a contestar las preguntas. Previamente, sin subir el tono de voz y educadamente, el hijo menor de Carlos III había cuestionado la validez de cada uno de los argumentos presentados en nombre de las dos periodistas mencionadas, como por ejemplo, que lograron integrarse en el entorno de la realeza.Además del duque de Sussex, que es la cara más mediática de esta “superdemanda”, participan como demandantes el cantante Elton John y su esposo, David Furnish, las actrices Sadie Frost y Liz Hurley, el exdiputado liberal demócrata Simon Hughes y la baronesa Lawrence de Clarendon. Todos acusan a los periódicos Daily Mail y Mail on Sunday de piratería informática y blagging, el término inglés que se refiere al acto de engañar para acceder a registros privados. Señalan intervenciones ilícitas en sus mensajes de voz y sus teléfonos fijos para “robar” información personal, registros financieros y médicos.El pasado martes 20 de enero, antes de su declaración como testigo, la defensa del príncipe expuso ante el tribunal que este ha sufrido en el pasado una sostenida campaña de ataques por parte del Daily Mail al oponerse a la intromisión del diario en su vida privada. Su abogado, David Sherborne, afirmó que “nadie ha vendido más copias” para los tabloides británicos que su cliente, y destacó el enorme interés de la prensa en la realeza británica, particularmente en las exclusivas sobre la vida privada del duque de Sussex. Las historias, según explicó el letrado en la corte, se centraron “de una manera altamente intrusiva y dañina en las relaciones que formó, o más bien intentó formar, durante esos años antes de conocer a su ahora esposa Meghan, la duquesa de Sussex”. Esto, como se encargó de señalar en el tribunal mientras su defendido le observaba, le ha causado “angustia y paranoia”. “Dado lo que hemos visto, ¿es de extrañar que se sienta así o, como él mismo explica, que sienta que ha soportado una campaña sostenida de ataques en su contra por haber tenido la temeridad de enfrentarse a Associated?“, añadió Sherborne en su exposición.En las próximas semanas se espera la declaración como testigos de los demás demandantes. En su apertura del caso ante la corte, Sherborne mencionó que, para un artículo del año 2010 sobre cómo Elton John y su esposo tuvieron un hijo a través de un vientre de alquiler en Estados Unidos, el Mail había “obtenido una copia del certificado de nacimiento de su hijo antes de que ellos lo hicieran”.Por su parte, Associated Newspapers Limited califica las acusaciones de difamatorias y afirma que sus periodistas tenían fuentes legítimas de información, incluidos los círculos sociales íntimos de los implicados. En concreto, señala que las historias sobre Enrique de Inglaterra se originaron a partir de contactos, oficinas de prensa u otras fuentes legítimas. Según declaró el martes el abogado del grupo mediático, Antony White, Associated ha proporcionado “una explicación, a través de una larga serie de testigos, de cómo sus periodistas obtuvieron información de los más de 50 artículos que, según los demandantes, fueron producto de una recopilación ilegal de información”. Y ante el tribunal ha prometido “un relato convincente de la obtención de información legal”.Los testimonios del investigador Gavin BurrowsComo publica The Telegraph, el abogado del grupo editor del Daily Mail expuso además en la corte cómo “en la gran mayoría de los casos, no hay nada que vincule el pago al TPI (investigador externo), al periodista o al artículo o al tema del artículo”.White aludió también al hecho de que los demandantes resten “importancia” al testimonio de Gavin Burrows, el investigador privado que primero declaró haber recibido encargos del Daily Mail y del Mail on Sunday para atacar a famosos mediante el hackeo de teléfonos y la intervención de vehículos y que más tarde se retractó de sus propias afirmaciones, insistiendo en que su declaración era “completamente falsa” y que su firma era una “falsificación”.Esta podría ser una de las bazas argumentales de la defensa, dado que la mayoría de los personados en la causa contra el grupo editor basó su decisión de demandar en la evidencia proporcionada por Burrows.

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