Combatir la desconfianza en el sistema financiero, disminuir el uso del efectivo, impulsar la digitalización y eliminar el rezago que aún existe en el acceso a sistema financiero, son los objetivos de la nueva Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) para 2025-2030.
Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), destacó que la inclusión financiera tiene un papel primordial al permitir que las personas y empresas construyan un ahorro y patrimonio, realicen pagos y cobros con seguridad.
Así como para que se preparen para su futuro, se cubran de alguna eventualidad o emergencia y puedan aprovechar oportunidades para su creación, crecimiento y desarrollo, dijo en el marco de la presentación de la Política.
Sin embargo, comentó, que en el país, menos de un tercio de la población cuenta con ahorro en una institución financiera y sólo cuatro de cada 10 personas reportan realizar pagos o envíos de dinero a través de transferencias.
Además, para algunos segmentos de la población, el acceso a productos como un crédito de vivienda, una cuenta de ahorro para retiro o un seguro sigue siendo limitado.
Así, subrayó, la PNIF 2025-2030 se construye sobre los avances logrados y reconoce que existen retos que atender.
“La nueva política ha hecho un énfasis en incrementar la adopción y frecuencia de uso de los medios de pago diferentes al efectivo, lo que abona mayor seguridad y disponibilidad de los recursos ”, subrayó.
Un aspecto relevante es que la política contempla estrategias para ampliar el acceso a cuentas de ahorro para el retiro voluntario y los seguros, al considerarlos como instrumentos esenciales para fortalecer la resiliencia y el control financiero de la población en el país.
No obstante, resaltó, la confianza es un habilitador esencial.
“En particular, para que las personas hagan uso pleno de sus servicios, requerimos que estén seguras al utilizar los canales, sean físicos o digitales, y conozcan plenamente sus derechos”, manifestó.
MAAZ
