El caso del magistrado Francisco Farfán –uno más entre las decenas de expedientes que decidió cerrar el año pasado la Comisión de Acusaciones de la Cámara en favor de sus investigados– pondrá a los integrantes de esa polémica célula legislativa a versión libre ante la Corte Suprema de Justicia.En la tarde del viernes, ese tribunal notificó a los congresistas de las citaciones a versión libre decididas por el despacho de la magistrada Cristina Lombana, colega de Farfán en la Sala de Instrucción de la Corte Suprema. Esas diligencias, que incluyen al secretario de la Comisión de Acusaciones, Jairo Fabián Corzo Ordóñez, se cumplirán en la última semana de enero y buscan determinar las condiciones bajo las que los representantes decidieron inhibirse de avanzar en la investigación por el escándalo que llevó a Farfán a apartarse de su cargo de magistrado por un periodo de tres meses.Eso ocurrió a finales de 2023 y, dos años después, se conoció la ‘absolución’ de la Comisión, que concluyó en junio del año pasado que no existen pruebas de que el magistrado Farfán hubiera filtrado información en favor del senador José Alfredo Gnecco, quien era investigado por su despacho y quien finalmente salió airoso de ese proceso.El magistrado Francisco Farfán. Foto:CortesíaActualmente, cursa una denuncia contra congresistas de ese órgano legislativo, interpuesta por el grupo de veeduría judicial y que lleva el despacho de la magistrada Cristina Lombana, por presuntas irregularidades en el trámite del proceso, como la demora en el reparto del expediente y en el inicio de la investigación. El caso se remonta a octubre de 2023, cuando una investigación de Noticias Caracol reveló que, presuntamente, el magistrado Farfán habría advertido a Cielo Gnecco –a través de un tercero– que su sobrino, José Alfredo Gnecco, tenía la línea telefónica interceptada por orden judicial, en el marco de una investigación que adelantaba su despacho por compra de votos.El clan Gnecco es uno de los más poderosos en la política del Cesar –de donde es oriundo el magistrado Farfán– y varios de sus integrantes han sido procesados por escándalos de corrupción y vínculos con ‘paras’.
“José, es que Francisco Farfán… mandó un mensaje: que te dijera que el teléfono, el tuyo, lo están copiando todo, que para ver si lo cambiabas”, se escucha en el audio filtrado de Cielo Gnecco, que dio origen al proceso abierto contra Farfán en la Comisión de Acusaciones.El senador Gnecco estaba siendo investigado, además, porque supuestamente habría buscado al condenado exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno, uno de los cerebros del ‘cartel de la toga’, para que favoreciera y dilatara un proceso contra su padre, Lucas Gnecco, exgobernador del Cesar, hoy condenado por corrupción.La votación de la Comisión que hoy está bajo la lupa fue apoyada por los representantes William Aljure, Gloria Arizabaleta, Leonardo Gallego, María Eugenia Lopera, Daniel Restrepo Carmona, Jorge Tamayo Marulanda, Olga Lucía Velásquez y Juan Carlos Wills Ospina. El representante del Centro Democrático, Hernán Cadavid, votó en contra. Los representantes Wadith Manzur, Wílmer Carrillo, Carlos Cuenca, Alirio Uribe y Rodrigo Tovar se declararon impedidos, y la representante Katherine Miranda no asistió a la sesión.Para la mayoría, la interceptación no resultó confiable porque es “inusual” que los partícipes en un plan criminal hubieran mencionado con nombre propio y apellido al “supuesto colaborador”. También descartaron la posibilidad de que una tía de Farfán, la contratista de la gobernación del Cesar, María Eugenia Molina, hubiera podido ser ‘puente’ entre el magistrado y los Gnecco.Magistrado Francisco Farfán y Cielo Gnecco, exprimera dama del Cesar. Foto:Corte Suprema-Gobernación de Cesar“No existe relación alguna entre ella y la familia Gnecco más allá de un contrato con licitación pública durante un periodo en el que la gobernación estaba a cargo de un miembro de esa familia”, dice la Comisión, basada en testimonios de los propios Gnecco y de la contratista. Los representantes también consideraron que Farfán no violó la obligación de declararse impedido en el caso porque, dicen, no conoció el contenido de las interceptaciones que había ordenado su propio despacho y en las que su nombre había aparecido mencionado. En la investigación contra Farfán, la Comisión recaudó los testimonios de José A. Mejía y Álex Movilla, magistrados auxiliares de Farfán; de Cielo Gnecco; y de los investigadores de policía judicial que realizaron la interceptación a José Gnecco. Con base en esas declaraciones, concluyó que “el magistrado Francisco Farfán no tenía interés alguno en informar a los miembros de la familia Gnecco sobre las interceptaciones que se estaban llevando a cabo en su contra”. Mejía dijo que sí le había dicho a su jefe que los Gnecco hablaban de él en las interceptaciones, pero su testimonio no fue validado por los representantes investigadores. Los congresistas, además, concluyeron que, de haber tenido el magistrado la intención de beneficiar a los Gnecco, desde un inicio se habría abstenido de ordenar la interceptación y no se habría limitado a solo “darles aviso”.
“Tampoco habría solicitado la ampliación de dichas interceptaciones por tres meses adicionales, actuación que efectivamente realizó. Tal como lo indicó la investigadora Adriana Fernández, el magistrado titular mostró un interés genuino en garantizar el éxito de la actividad investigativa en este caso específico”, agregaron. La investigación por el cierre de su proceso en la Comisión llega en momentos en los que Farfán suena como casi fijo presidente de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema y ahonda los ruidos internos en esa instancia, que lleva varios casos clave como los del hoy ministro Armando Benedetti.  Sara Valentina Quevedo Delgado Redacción Justicia

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